Guía práctica

Cómo evitar agujeros en el flan

Consigue una textura lisa y sedosa controlando aire y temperatura.

2 min de lectura Actualizado el 9 de julio de 2026

No batas en exceso

Mezcla los huevos, la leche y el azúcar con movimientos suaves, solo hasta integrar. Si bates con demasiada energía, incorporas aire y ese aire se convierte en agujeros durante la cocción.

Para un resultado más fino, deja reposar la mezcla unos minutos antes de verterla en el molde. También puedes colarla para retirar espuma, chalazas o pequeñas partes de huevo sin integrar.

Controla el horno

Una temperatura baja y constante es clave para que el flan cuaje de manera uniforme. Si el horno está demasiado fuerte, la mezcla hierve, se contrae y aparecen burbujas internas.

Como referencia, trabaja entre 150 ºC y 170 ºC según tu horno. El objetivo no es cocinar rápido, sino conseguir una coagulación lenta y delicada, con textura sedosa.

Cuida el baño María

El agua del baño María debe estar caliente, pero no en ebullición violenta. Si hierve con fuerza, transmite demasiado movimiento y calor al molde, lo que favorece los agujeros.

Llena la fuente hasta cubrir aproximadamente la mitad del molde y, si hace falta, añade agua caliente durante la cocción. Un paño en el fondo de la fuente también ayuda a suavizar el calor directo.

Preguntas frecuentes

¿Los agujeros del flan son malos?

No son peligrosos, pero indican que la mezcla ha incorporado aire o se ha cocinado con demasiado calor.

¿Conviene colar la mezcla antes de hornear?

Sí, colarla ayuda a retirar espuma y pequeñas partes sin integrar, dejando una textura más fina.