Tiempo de conservación
Un flan casero bien refrigerado suele mantenerse en buen estado entre tres y cuatro días. Guárdalo siempre en la nevera y evita dejarlo a temperatura ambiente más tiempo del necesario.
Si lleva ingredientes delicados o ha estado mucho rato fuera durante el servicio, conviene consumirlo antes. La textura y el sabor son mejores durante las primeras 48 horas.
El recipiente adecuado
Utiliza un recipiente hermético o cubre bien el molde con film alimentario. Esto evita que el flan absorba olores de otros alimentos y ayuda a que no se reseque la superficie.
Si ya está desmoldado, guárdalo en una fuente con tapa y conserva también el caramelo. La salsa ayuda a mantener la humedad y protege parte de la superficie.
Señales de deterioro
Desecha el flan si notas olor ácido, sabor extraño, cambios de color o una textura viscosa. Cualquier señal rara es motivo suficiente para no consumirlo.
También conviene revisar si el caramelo se ha separado de forma anormal o si aparecen burbujas, moho o líquido turbio. Ante la duda, mejor preparar uno nuevo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar el flan con antelación?
Sí, de hecho suele mejorar después de una noche de reposo en la nevera.
¿Puedo congelar un flan casero?
No es lo ideal, porque al descongelar puede perder textura y soltar líquido.


