Temperatura insuficiente
El centro del flan necesita alcanzar suficiente temperatura para que el huevo coagule y dé estructura. Si el horno está bajo o el baño María enfría demasiado la cocción, el interior puede quedar líquido.
Comprueba que el agua del baño María esté caliente desde el inicio y evita abrir el horno constantemente. Cada apertura reduce la temperatura y alarga el tiempo necesario para cuajar.
Proporciones incorrectas
Demasiado líquido para la cantidad de huevo impide que el flan gane firmeza. Aunque parezca una mezcla sencilla, el equilibrio entre leche, huevos y azúcar es lo que sostiene la textura final.
Si adaptas una receta, hazlo con cuidado: añadir más leche, nata o leche condensada cambia la estructura. Para versiones más cremosas, es mejor ajustar poco a poco y anotar los resultados.
Cómo comprobar el punto
El centro debe temblar ligeramente al mover el molde, pero no comportarse como líquido. La superficie debe verse cuajada y los bordes algo más firmes que el interior.
También puedes introducir un palillo o cuchillo fino cerca del centro: debe salir casi limpio, con algo de humedad pero sin mezcla cruda. Después, el reposo en frío terminará de asentar la textura.
Preguntas frecuentes
¿Puedo arreglar un flan que no ha cuajado?
Sí, si todavía está líquido puedes devolverlo al horno al baño María unos minutos más.
¿El flan termina de cuajar en la nevera?
La nevera ayuda a asentarlo, pero no arregla una mezcla totalmente cruda o mal proporcionada.


