Sin horno

Flan sin horno

Este flan sin horno no cuaja gracias al huevo, sino a un sobre de cuajada. Por eso se elabora en un cazo y termina de tomar cuerpo en la nevera. La nata suaviza la textura y el caramelo líquido aporta el acabado clásico al desmoldarlo. Es una opción práctica cuando no quieres encender el horno, pero requiere varias horas de frío aunque la preparación activa sea corta.

Tiempo total20 minutos
Raciones6 pers.
DificultadFácil
Ir a la receta ↓
Flan sin horno fresco y cremoso con caramelo
01

Antes de empezar

La cuajada debe disolverse primero en leche fría para evitar grumos. Después se mezcla con el resto de la leche, la nata y el azúcar calientes, siguiendo también las indicaciones de ebullición del fabricante del sobre. Remueve durante el calentamiento y pasa la mezcla al molde tan pronto como espese. La textura final será distinta de la de un flan de huevo: más uniforme y algo más firme.

Un postre que cuaja en la nevera

En el flan sin horno, el elemento que da estructura es la cuajada, no el huevo. La leche y la nata forman la base cremosa, mientras el caramelo líquido aporta el acabado al desmoldar. Es una alternativa útil cuando no quieres preparar un baño María, pero el tiempo de nevera sigue siendo imprescindible: no basta con que la mezcla espese en el cazo.

Disuelve el sobre en leche fría antes de acercarlo al fuego y consulta sus instrucciones, porque la forma de activarlo puede variar según la marca. Después de llenar el molde, deja que pierda calor y refrigéralo hasta que esté firme. Si buscas la textura y el sabor que aporta el huevo, conviene elegir en cambio una receta horneada.

Para comparar otra forma de prepararlo, consulta Flan de huevo tradicional.

Puntos clave de esta receta

  • El tiempo de preparación indicado no incluye las horas de refrigeración.
  • Comprueba las instrucciones del sobre de cuajada que utilices.
  • No uses un molde caliente al desmoldar: el flan debe estar frío y firme.

Para profundizar en la técnica, consulta Cuánto dura un flan casero en la nevera.

02

Ingredientes

Para 6 raciones

  • Leche500 ml
  • Nata200 ml
  • Cuajada1 sobre
  • Azúcar80 g
  • Caramelo líquido
03

Preparación paso a paso

  1. Disuelve la cuajada

    Aparta una parte de la leche fría y mezcla en ella el sobre de cuajada hasta que no veas polvo ni pequeños grumos.

    Disuelve la cuajada — Flan sin horno
  2. Calienta los lácteos

    Pon al fuego el resto de la leche, la nata y el azúcar. Remueve para disolver el azúcar sin dejar que la mezcla se pegue al fondo.

    Calienta los lácteos — Flan sin horno
  3. Incorpora la cuajada

    Añade la cuajada disuelta y calienta según las indicaciones del sobre, removiendo constantemente. La mezcla debe alcanzar el punto de cocción necesario para que espese después.

    Incorpora la cuajada — Flan sin horno
  4. Llena y refrigera

    Vierte la preparación en un molde con caramelo líquido. Deja templar y lleva a la nevera varias horas, hasta que se pueda mover el molde sin que el centro se desplace como líquido.

    Llena y refrigera — Flan sin horno

Consejos para que salga perfecto

Disolver la cuajada en leche fría es la forma más sencilla de evitar grumos.
Prepara el postre con antelación: necesita frío para mantener su forma.

Errores comunes

Añadir el polvo directamente a la leche caliente favorece los grumos.
Acortar el calentamiento indicado por el fabricante puede impedir que cuaje.

Conservación

Conserva el flan sin horno tapado en la nevera y consúmelo preferentemente en 3 o 4 días.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no cuaja mi flan sin horno?

La cuajada puede no haberse disuelto bien o no haber alcanzado el punto de calentamiento necesario. Sigue las indicaciones del sobre.

¿Cuánto tiempo debe reposar en la nevera?

Deja varias horas de frío y comprueba que el centro esté firme antes de desmoldar.

¿Sabe igual que un flan de huevo?

No exactamente. La cuajada ofrece una textura más uniforme y firme, sin el sabor característico del huevo.