De café

Flan de café

Este flan de café combina el sabor de un espresso con la suavidad de la leche y el caramelo. La clave está en añadir el café a la mezcla antes de hornear, sin diluirlo con agua extra. Con la cantidad indicada se obtiene un aroma reconocible sin tapar por completo el gusto del flan. Es un postre especialmente apropiado para una sobremesa, servido bien frío.

Tiempo total50 minutos
Raciones6 pers.
DificultadFácil
Ir a la receta ↓
Flan de café cremoso con caramelo y aroma a café
01

Antes de empezar

Prepara el espresso y deja que pierda calor antes de mezclarlo con los huevos. El líquido caliente podría cuajarlos de forma irregular. Como en el flan clásico, el baño María debe mantener un calor moderado: los bordes se fijan primero y el centro termina de asentarse durante el reposo. Si usas un café más concentrado o muy tostado, el resultado puede resultar más amargo; elige la intensidad del café antes de incorporarlo a la mezcla.

Qué aporta el espresso al flan

El flan de café toma el aroma de un espresso ya preparado, no de café molido añadido directamente a la mezcla. En esta receta se miden 50 ml de café para que el sabor se note sin convertir el postre en una crema líquida. El caramelo del molde añade un contraste tostado que encaja especialmente bien con el café.

Deja que el espresso pierda calor antes de unirlo a los huevos: así evitas que aparezcan grumos por una coagulación prematura. Tras el horneado al baño María, el reposo en nevera redondea la textura. Si prefieres un sabor de base más neutro, compara el resultado con el flan de huevo y observa cuánto cambia con una cantidad pequeña de café.

Para comparar otra forma de prepararlo, consulta Flan de huevo tradicional.

Puntos clave de esta receta

  • Mide el café ya preparado, no el café molido.
  • No sustituyas parte de la leche por agua sin ajustar la receta.
  • Sirve frío para apreciar mejor el contraste entre café y caramelo.

Para profundizar en la técnica, consulta Cómo hacer caramelo para flan.

02

Ingredientes

Para 6 raciones

  • Leche450 ml
  • Café espresso50 ml
  • Huevos4
  • Azúcar100 g
  • Caramelo líquido
03

Preparación paso a paso

  1. Mezcla leche y café

    Prepara el espresso y deja que se temple. Añádelo a la leche y remueve hasta que el color sea uniforme; evita incorporarlo muy caliente a los huevos.

    Mezcla leche y café — Flan de café
  2. Bate huevos y azúcar

    Mezcla los huevos con el azúcar solo hasta integrarlos. Un batido excesivo crea espuma y puede dejar una textura porosa tras la cocción.

    Bate huevos y azúcar — Flan de café
  3. Integra ambas mezclas

    Vierte la leche con café sobre los huevos poco a poco, removiendo suavemente. Si queda espuma en la superficie, retírala antes de llenar el molde caramelizado.

    Integra ambas mezclas — Flan de café
  4. Hornea al baño María

    Coloca el molde dentro de una fuente con agua caliente y hornea a 160 °C. Comprueba que el centro tiemble ligeramente; deja enfriar y refrigera antes de desmoldar.

    Hornea al baño María — Flan de café

Consejos para que salga perfecto

El café recién hecho debe templarse para no cocinar el huevo antes de tiempo.
Un espresso muy amargo dominará el postre: ajusta la elección del café a tu gusto.

Errores comunes

Verter café hirviendo sobre los huevos puede dejar pequeños grumos.
Hornear hasta que el centro esté completamente rígido puede secar el flan.

Conservación

Guarda el flan de café tapado en la nevera y consúmelo preferentemente en 3 o 4 días.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar café descafeinado?

Sí. Usa la misma cantidad de café preparado y mantén el resto de ingredientes.

¿Por qué el flan de café sabe poco a café?

La intensidad depende del espresso. Utiliza uno concentrado, respetando la cantidad de líquido indicada.

¿Hay que dejar enfriar el café antes de mezclar?

Sí. Templarlo evita que el huevo empiece a cuajar de forma irregular.