Antes de empezar
Mezcla con suavidad para evitar burbujas. Como la leche condensada es espesa, comprueba que se haya integrado antes de verter el preparado en el molde. El baño María distribuye el calor alrededor y ayuda a que el huevo cuaje sin separarse. Revisa el centro al final de la cocción: debe moverse ligeramente, pero no mostrar líquido. Después de varias horas en la nevera se desmolda con más seguridad.
Dulzor y textura sin azúcar extra
El flan de leche condensada aprovecha el azúcar y los sólidos lácteos de la leche condensada, por lo que no necesita endulzar de nuevo la mezcla. Se combina con leche para aligerar el conjunto y con huevos para conseguir el cuajado. El caramelo líquido queda en el molde y aporta una nota menos dulce cuando se mezcla con cada cucharada.
Antes de llenar el molde, remueve bien el fondo del recipiente: la leche condensada puede quedarse allí si se mezcla deprisa. Después, hornea con agua alrededor del molde y deja enfriar por completo. Este flan suele tener más cuerpo que el de huevo tradicional; esa diferencia se aprecia mejor cuando ambos han reposado varias horas en frío.
Para comparar otra forma de prepararlo, consulta Flan de huevo tradicional.
Puntos clave de esta receta
- La leche condensada ya contiene azúcar: no hace falta añadir más a la mezcla.
- Mezcla hasta que no haya vetas de leche condensada en el fondo.
- Un plato con reborde recoge el caramelo al desmoldar.
Para profundizar en la técnica, consulta Cómo hacer caramelo para flan.
Ingredientes
Para 8 raciones
- Leche condensada370 g
- Leche400 ml
- Huevos4
- Caramelo líquido
Preparación paso a paso
Mezcla las dos leches
Une la leche condensada con la leche hasta que el líquido sea uniforme. Remueve también el fondo del recipiente, donde puede quedarse la leche condensada.

Añade los huevos
Incorpora los huevos y remueve con suavidad, sin montar espuma. La mezcla debe quedar integrada, pero no aireada.

Llena el molde
Reparte el caramelo líquido en el fondo y vierte la mezcla despacio. Retira la espuma visible para que el flan resulte más liso.

Hornea al baño María
Coloca el molde en una fuente con agua caliente hasta media altura y cuece a temperatura moderada. El centro debe temblar un poco cuando los bordes ya estén firmes.

Deja reposar en frío
Saca el molde del agua, deja enfriar y guarda en la nevera al menos cuatro horas. Desmolda solo cuando el flan esté frío.

Consejos para que salga perfecto
Mide la leche aparte para respetar la proporción: la leche condensada no la sustituye.
La textura se vuelve más firme tras varias horas de refrigeración.
Errores comunes
Añadir azúcar extra puede dejarlo empalagoso.
Desmoldar antes de que enfríe aumenta el riesgo de rotura.
Conservación
Guarda el flan de leche condensada tapado en la nevera y consúmelo preferentemente en 3 o 4 días.
Preguntas frecuentes
¿Hay que añadir azúcar al flan de leche condensada?
No. La leche condensada ya endulza la mezcla; el caramelo va en el molde.
¿Por qué queda más denso que el flan clásico?
La leche condensada añade sólidos lácteos y azúcar, lo que cambia el cuerpo de la mezcla.
¿Puedo prepararlo el día anterior?
Sí. El reposo nocturno en la nevera facilita el desmoldado y mejora el corte.



